Escritor por encargo

Escritor por encargo
escritores freelance

sábado, 20 de agosto de 2011

75 años del asesinato de Federico García Lorca


Federico García Lorca: a 75 años de su muerte, más vivo que nunca.


A los 75 años de su muerte, la poesía de García Lorca goza de buena salud. Los fascistas que lo asesinaron en un oscuro paraje granadino, a la harapienta sombra de los chopos que siempre le hablaron, no se imaginaban que su figura poética sería encumbrada por razones literarias y no personales, que era del modo en que ellos lo pretendían.
La república se estaba desmoronando y Lorca estaba en la cumbre de su carrera. Su destino estaba trazado por mano propia: Margarita Xirgú lo invita a una gira que haría su compañía teatral por México y Colombia. Lorca, rechaza de plano la oferta: su raíz poética, aunque universal, nunca llega a desprenderse de su tierra, de los parajes de su España que él aun cree habitada por aljamas y moriscos, ese crisol que Granada representa de modo casi literal. Las razones y los oscuros móviles de su crimen no se revelan aun, setenta y cinco años después.
Lorca apoyaba la causa republicana. Firma incluso un manifiesto en pro de la República. La espada de Damocles ya se cernía sobre el poeta. Su genio y su naturaleza protéica, les otorga aun más razones a los asesinos para que acaben con su vida: era homosexual aparte de ser "rojo"; y quizá el hecho de que fuera artista les aterrorizaba demasiado.
Lo buscan al amanecer del 18 de agosto de 1936, lo conducen con otros dos presos políticos, y sin juicios sumarios, lo sentencian a borde de una zanja:
-...Por marica y comunista -brama uno de sus verdugos.
Premonitoriamente, en su Poeta en Nueva York, escribe un verso que prefigura dos cosas: su gloria y su destino.

...Asesinado por el cielo,
entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cabellos...


Rendir homenaje a un poeta de la talla de Federico García Lorca es ambiguo y complejo. Uno se puede acercar a su figura leyéndolo, admirando su estilo depurado entre la estética de la modernidad y el tradicionalismo de la lengua hispana; se puede intentar escribir sobre su obra, tratando (no es posible usar otro verbo) de hallar una voz, un timbre o un color, pues es casi imposible que su "duende poético" no haya tocado antes en su inconmensurable genio universal de escritor (aparte de su faceta de pintor y músico).
Tengo escrito un poema a su memoria, y quiero que los que llegen a este rincón en medio de una pequeña isla desierta dentro del vasto mar del ciberespacio tenga a bien leerlo.


Cante Gaditano


Asesinado por el cielo,
entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cabellos.

Federico García Lorca


Al alba, la muerte fue a Granada
Y los chopos lloraron
Por una vía de olivos;
Siniestros los Guardias Civiles
Te acecharon entre las moscas calientes,

¡Oh Federico!
Con su plomo mancillaron
tu duende, tus cantes jondos;
Creyeron callar al gitano
Y su risa de fauno.

Por la cintura de luto de la luna
Un rumor de guitarra y bulerías
Sangra los leones de la Alhambra,
¡Ay, Granada,
Llora como el rey moro,
Por tu reino de poetas muertos!

Tu piano fraguaba versos,
Músicas y esbozos de jaleos.
Entre tus cejas pobladas, ruedos,
Sangre y San Fermines.

Si pudieras vestir
El frac de los negros de Harlem,
Ni el Chrysler Building bastaría
Para llenar tus ojos de Gadir!

En tu alma late un crisol
Antiguo como las aljamas;
Árabe, como tu voz de fuente clara.

Las palmas ascienden hasta el siroco,
Hienden las Columnas de Hércules:
Se hacen Romances por tu gracia.
No hay ataúdes; no, para tu cuerpo,
Porque España es tu seno, y tú la rosa
Germinando en su oscuro huerto.

De haber a venido a esta gris Granada
Habrías muerto entre versos alejandrinos,
Y tranvías descarriados.
Pero sabes que la Muerte es un toro
Que embiste en la ciega madrugada.

¡Ay, mi Federico!
La calavera enjuta de Franco, ríe:
En su tristeza de bronce
Todos los días, de gloria,
Lo cagan las palomas.
Y tú Federico, sigues vivo,
Cargando en tus hombros la poesía;
Dejando crecer tus cabellos.


Agosto 19 de 2011
Valdemar Quijano


No hay comentarios:

Publicar un comentario