Escritor por encargo

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lunes, 30 de abril de 2012

¿Qué es escribir?



El oficio de escribir: entre la luz y las sombras 
April 30, 2012
¿Qué es escribir?





¿Desde que se comienza a tomar papeles en blanco para emborronarlos, puede decirse, nace un escritor? Es algo polémico para muchos: “No cualquiera por escribir disparates es un escritor”, dirán unos. Otros pensarán que la intención es, de facto, válida. En fin, cuando se toma el juego en serio, es decir, en el momento en que escribir cualquier cosa en un papel: un relato, un poema, un diario, un pensamiento; cuando cualquiera de estos intentos se convierten en algo vital para el individuo, en ese instante, se cobra conciencia de la escritura y su poder.
Un criterio básico, o como dicen los académicos, un sistema que guíe el proceso, es lo que diferencia al mero diletante del aprendiz. Tachar borradores, romper manuscritos, es un cliché romántico, a lo mejor, lejano de la verdadera naturaleza de la escritura. La autocrítica literaria debe venir acompañada de un previo ejercicio de lectura consciente, que busque un modelo de escritura ideal. La literatura es un arte; hay que tener presente que ser chapucero no se tolera en el oficio.
El reconocimiento personal o colectivo, los premios, las ventas millonarias, están por demás distantes de la cotidianidad del que se monta en el caballo salvaje de las letras. El sacrificio para lograr una página exquisita, sin errores sintácticos, ni gramaticales, con visos de lirismo, con figuras o pensamientos elegantes, es una satisfacción que pocos pueden experimentar. La literatura “chatarra”, esa que narra historias manidas, que en cada esquina se pueden escuchar mal contadas, sumadas a la rampante mediocridad de los narradores de la primera década de este siglo XXI, a mi parecer, ha errado el camino de muchas promesas de la escritura y la poesía. No es suficiente hablar de lo acaecido en los bares, los moteles, las morgues, las funerarias o las calles: es preciso “decir algo” más que no sea el vulgar comentario o el lugar común del cuentero y el encantador de serpientes.
Hace poco, leyendo un blog sobre Los Hermanos Karamazov de Dostoievsky, la autora escribía que poco tenía ella que agregar a semejante obra de la literatura rusa y universal. “Es literatura pura y realmente grande”, creo que escribió. Lejana de la rampante mediocridad de nuestros escritores contemporáneos, que con hacer decir a sus personajes: “polla”, “verga”, “culo”, “hijo de puta”, etc., o con contarnos historias truculentas o descabellados disparates, piensan que dan un efecto de realismo y originalidad a su obra. Nada más iluso. La literatura, la verdadera literatura, revela un mundo inmanente. Es decir, el autor de talento es el que desvela esa otra realidad que nadie todavía ha visto o se ha atrevido a ver. Muchas grandes obras maestras se han inspirado en otras más grandes. Esto no me parece un defecto cuando se sabe hacer.

En Colombia, últimamente la literatura “postmoderna”, que pretende hacer lírico lo grotesco, cada vez se parece más a esas novelas de caballerías que los preceptistas del siglo de Oro denostaban, y que Cervantes, pretendiendo ridiculizarlas, terminaría escribiendo una obra maestra de la literatura de todos los tiempos. Su “Don Quijote” es a la vez, tan cercano al tiempo de su autor, como a nosotros. ¿La razón? Su honda humanidad que transpiran sus personajes, sus escenas, sus diálogos y en general toda la estructura de su novela. Genio inconsciente dijeron algunos críticos. Su ingenio lego, al principio de su primera parte, se supera con creces en la segunda, donde Cervantes sabe completamente lo que está haciendo. Este libro es una lección de libertad y como ella se configura por medio del ejercicio de la escritura, hasta hacer de su autor humano, un ser similar a ese gran misterio que todos han pretendido dilucidar: ser un dios, el de sus propias ficciones, que pretende hacer perfectas.


2 comentarios:

  1. Don Quijote, sin duda, es el meollo de la novela moderna. El presente dentro de la literatura, el autor y sus contemporáneos dentro del libro, la literatura dentro de la literatura. La ficción como un centro poderoso que devora todo a su alrededor.
    Saludos, MM.

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  2. Gracias Mario por la reciprocidad de lectura, de blog a blog. Hemos carteado un par de mensajes por email, hace un par de años sobre el tema de Pozzetto para una entrevista radial, ¿recuerda? De hecho terminé hace poco un relato sobre el tema. ¿Sería posible que me diera un concepto? Gracias.

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